¡Hasta pronto, señor Bush! Nos vemos en La Haya.
19 Enero, 2009

Hoy se despide del poder formal el hombre que según los estudios y las encuestas más recientes ha sido el peor presidente que hayan tenido los Estados Unidos de Nortamérica.
Dentro de la gruesa cauda de estropicios causados por este psicópata, resaltan la ejecución de 2 fraudes electorales en contra de la perversamente cándida democracia estadounidense (detalles en Farenheit 9/11), la reanudación de una guerra atroz contra el pueblo de Irak –con base en un rosario de mentiras documentadas en Zeitgeist: The Movie— cuyo trágico saldo inicial asciende a más de 1 millón de iraquíes muertos y un gasto en armas superior a 500 mil millones de dólares; agrégale el cobijo que brindó a los más voraces especuladores financieros para que de manera impune saquearan montañas y montañas de riqueza que nunca contribuyeron a generar, ratería que hoy tiene al planeta entero en el umbral de la que se vaticina como la crisis económica más devastadora de todos los tiempos, los “expertos” dixit, (Los Amos del Mundo parte 2 y La crisis en 5 minutos de video). Y para cerrar con broche de oro, el beneplácito que otorgó al gobierno sionista de Israel para que ejecutará durante 22 cruentos días una inmisericorde matanza de palestinos en la Franja de Gaza (Los niños de Gaza).

George W. Bush armado con los rostros de algunas de sus víctimas.
Las consecuencias para el mundo del paso de George W. Bush por el trono norteamericano serán incalculables y con seguridad su registro será escamoteado al escrutinio público debido al contubernio que mantienen los grandes medios de comunicación con los ejes y jerarcas del poder. Sólo los investigadores y periodistas éticos y responsables intentarán un recuento de daños que, para nuestro infortunio, será parcial en sus resultados. Habrá, sin duda, toneladas de información que nunca se conocerá o que saldrá a la luz hasta dentro de varios años, cuando la sensibildad de la población esté un tanto más aliviada y la consciencia colectiva un tanto más adormecida.

Hoy toca el turno de ascender al trono a un hombre de tez negra, superficialidad de la que es el primero en su tipo para esta nación, y el carnaval mediático bulle en un jolgorio como nunca lo habíamos visto. Al circo, maroma y teatro se ha sumado, también por primera vez y con gran éxito, la muy joven web 2.0 vistiendo con galanura un poder movilizador insospechado.
Y muchos de los que ahora participamos en ella nos preguntamos si lo que sucede es el preámbulo para un silencio cómplice que permita el despliegue de los velos del olvido y la resignación sobre el brutal pasado reciente. Nos interrogamos sobre quién pagará los platos rotos por los criminales actos de los bushistas; quién indemnizará a las familias iraquíes, quién reconstruirá sus ciudades, quién les devolverá lo robado, quién les dará la asistencia necesaria para su rehabilitación psicológica y anímica; quiénes irán a la cárcel por la desaforada depredación de las riquezas mundiales y la devastación ecológica del planeta; quién castigará a los halcones sionistas. Nos cuestionamos sobre quién o quiénes serán los valientes que arrastren a George Walker Bush ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya para que rinda cuentas de su barbarie.
Hoy todo es júbilo en el país más poderoso de la Tierra. Mañana, cuando amanezca, vendrá la resaca.
PS. Sobre el mismo asunto, te recomiendo este artículo: Obamamanía – La locura que nos invade.
¡SALE! PIENSA, ACTÚA Y TOMA EL PODER.
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